En el libro de ‘El hombre que confundió a su mujer con un sombrero’
Nostalgia
incontinente
El autos nos cuenta la reminiscencia,
en sus pacientes postencefalíticos estimulados por la L-Dopa la
«reminiscencia y el decia que era algo común.
Uno
de los efectos más asombrosos que nos cuenta el autor de la L-Dopa, cuando se administra a
determinados pacientes postencefalíticos, es la reactivación de
síntomas y pautas de conducta presentes en una etapa anterior de
la enfermedad. En el texto podemos ver un ejemplo de reminiscencia
forzada, se trataba de una
mujer de sesenta y tres años que tenía parkinsonismo
postencefalítico progresivo desde los dieciocho y llevaba
hospitalizada, en un estado de «trance» casi continuo,
veinticuatro años. La L-Dopa produjo, al principio de su enfermedad, un alivio
espectacular del parkinsonismo lo que le permitía hasta el momento es que los movimientos y el habla fueran casi normales , Después mas adelante la paciente
pidió una grabadora y en el curso de unos cuantos días grabó
innumerables canciones obscenas, chistes y versos «picantes», todo
procedente de charlas de fiestas, tebeos «verdes», clubs nocturnos
y cafés cantantes de mediados y finales de los años veinte. Esos recitales estaban animados con alusiones repetidas a acontecimientos
de la época y por el uso de modismos sociales, entonaciones y
coloquialismos obsoletos que evocaban irresistiblemente aquel mundo
del pasado. La paciente se asombro decía que era increíble ella decía que no podía entenderlo. La
reminiscencia forzada que causan la L-Dopa, las exploraciones
corticales, las jaquecas, la epilepsia, las crisis, etcétera
parecería ser, primariamente, una excitación; mientras que la
reminiscencia incontinentemente nostálgica de la vejez y a veces de
la embriaguez, parece más próxima a una desinhibición y un
descubrimiento de rastros arcaicos. Todos estos estados pueden
«liberar» recuerdo, y todos ellos pueden conducir a una
reexperimentación y una representación del pasado.
Un
pasaje a la India
Se trata de una niña de diecinueve años con un tumor maligno en el cerebro.El tumor se había manifestado por primera vez cuando tenia siete años pero ahí el tumor no era maligno, lo que resulto una recuperación muy buena y una vida normal,así estuvo diez años con una vida plena, El tumor volvió aparecer a los dieciocho años pero este tumor ya si era demasiado maligno,estaba expandiéndose y No
era posible además extirparlo. Se efectuó una descompresión para
permitir que se expandiera y fue así, con debilidad y parálisis
del lado izquierdo, con ataques esporádicos y otros problemas. Al principio ella se mostraba animada con ganas de hacer todo lo que pudiera hacer, de relacionarse disfrutar, pero el tumor cada vez iba avanzando mas hacia el lóbulo temporal, sus ataques eran mas frecuentes,Después empezó a tener ataques del lóbulo frontal frecuentes, que solían caracterizarse por estados de ensoñación y reminiscencia involuntaria.
Después de esto empezó a tener visiones de la india de cuando era pequeña de las cosas que le gustaban,a veces aparecían gente de la familia .Semana a semana, los sueños,las visiones, se hicieron más
frecuentes, más profundos.
Tres días después ella dijo que se moría que se iba a casa que regresaba del lugar que venia .
El
perro bajo la piel
Stephen
D., veintidós años, estudiante de medicina, consumo de drogas
(cocaína, PCP y sobre todo anfetaminas).
Soñó una noche que era un perro en un mundo increíble y al despertarse se encontró en un mundo como si hubiera sido ciego hasta entonces a los colores. Decía que no
podía dibujar nunca, no podía "ver" cosas en el
pensamiento, pero de pronto era como si tuviera en la mente una
cámara lúcida: Lo "veía" todo, como proyectado sobre el
papel, y me limitaba a dibujar los perfiles que "veía".Pero lo que realmente transformo su mundo fue el olfato, Stephen entro en una tienda de perfumes y ahora sabia distinguir uno del otro perfectamente, decía que podía oler las emociones de los demás , podía identificarlo todo a través del olfato De
modo brusco, después de tres semanas, cesó esta extraña
transformación: su sentido del olfato, todos sus sentidos, volvieron
a la normalidad; se vio de nuevo, con una sensación mixta de alivio
y de pérdida, en su viejo mundo de palidez y nebulosidad sensorial,
sin concreción, abstracto se alegraba de haber vuelto a la realidad, Decía "Ahora veo a lo que
renunciamos siendo civilizados y humanos. Necesitamos también lo
otro, lo "primitivo".
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